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Hotelería regenerativa: cómo el sector turístico trasciende la sostenibilidad

Según Hotel Management Network, el sector hotelero internacional está sustituyendo el marco de "reducir daños" por el de "devolver al territorio más de lo que toma".

Hotelería regenerativa: cómo el sector turístico trasciende la sostenibilidad

La hotelería regenerativa deja de limitarse a certificaciones ambientales y redefine el vínculo entre el establecimiento y los sistemas naturales, sociales y económicos del destino. Para hoteles de la frontera sur de Perú, donde la estacionalidad del flujo chileno concentra el riesgo operativo, el enfoque abre una vía concreta para blindar la demanda futura. El concepto todavía carece de certificación universal, por lo que cualquier adopción exige indicadores propios.

El cambio de marco: de la sostenibilidad a la regeneración

La sostenibilidad gestiona efectos para mantener la viabilidad del destino a largo plazo; la regeneración exige que la propiedad contribuya de forma medible a mejorar los ecosistemas, el empleo local y la circulación del gasto dentro del destino. El Global Sustainable Tourism Council (GSTC) ya recoge criterios socioeconómicos, culturales y ambientales en sus estándares, lo que sitúa la regeneración como una capa adicional dentro de los marcos existentes, no como una sustitución. La pregunta operativa para el plan director de un hotel tacneño es directa: ¿qué sistemas del entorno —agua, paisaje, cadena de suministro, mano de obra— sostienen su propuesta de valor y pueden deteriorarse sin que el establecimiento lo detecte a tiempo?

Tres ejes auditables y secuencia de control

El enfoque se articula en tres áreas que cualquier hotel puede medir:

  • Naturaleza: restauración de hábitats, protección de biodiversidad y gestión hídrica.
  • Comunidad: apoyo a la cultura local, participación y medios de vida.
  • Economía: empleo local, compras a proveedores del destino y estructuras de propiedad que retengan el ingreso turístico dentro de la región.

El ciclo de decisión arranca antes de la apertura: la fase de construcción ya genera presión sobre vegetación, hábitats y recursos hídricos, por lo que un enfoque regenerativo exige revisar desde el diseño cómo el edificio trabaja con las condiciones ecológicas del emplazamiento.

Secuencia operativa recomendable:

1. Inventario de dependencia territorial: mapear proveedores locales, empleos directos e indirectos y servicios ecosistémicos que sostienen la operación.

2. Línea base de indicadores: métricas anuales para consumo hídrico, porcentaje de compras locales, empleo del destino y participación comunitaria.

3. Revisión del plan de mantenimiento: sustituir prácticas que solo reducen impacto por intervenciones que devuelven valor al entorno (revegetación, gestión de cuencas, formación local).

4. Trazabilidad del gasto del huésped: documentar qué porcentaje del ingreso permanece en Tacna y reportarlo con cifras, no con narrativa vacía.

Errores de margen y señales a seguir

Fallos que erosionan el retorno operativo: adoptar el término "regenerativo" sin indicadores asociados, confundir eficiencia interna con regeneración, y externalizar toda la cadena de suministro, lo que anula el eje económico y reduce el arraigo territorial —el activo diferencial frente a cadenas internacionales—.

Qué vigilar en los próximos meses: la evolución del GSTC y de los marcos de auditoría que empiezan a incorporar métricas de impacto positivo, así como los casos de hoteles que publican resultados medibles en restauración de cuencas o retención de gasto local. Para Tacna, la prioridad operativa es traducir el marco a indicadores compatibles con la escala y la estacionalidad del destino, sin copiar modelos pensados para resorts costeros con otra estructura de costes.